El primer título de Pilotos en Fórmula 1

19 June 2019

El 7 de septiembre de 1952, Monza coronó a su nuevo rey: Alberto Ascari ganó su sexta carrera consecutiva y se consagró por propios méritos como Campeón del Mundo de Fórmula 1, conquistando el primer título mundial de Pilotos para la Scuderia Ferrari. Un dominio absoluto si, además, tenemos en cuenta las cinco pole position y las seis vueltas rápidas en carrera logradas por este piloto de Milán.

De hecho, Ferrari ya no se conformaba con el podio del campeonato. En 1951, Ascari terminó segundo en el campeonato, por delante de su compañero de equipo, José Froilán González, que fue el primer piloto que ganó un GP de Fórmula 1 con un monoplaza del Cavallino Rampante. El objetivo de la Scuderia Ferrari para 1952 estaba claro: conquistar el título mundial.

El reglamento estipulaba que para ese año y el siguiente se podían utilizar —sin límites de peso— los chasis de F2 impulsados por motores atmosféricos de 2 litros o motores de 750 cc turbocomprimidos. Ferrari optó por los motores atmosféricos. A efectos de la victoria absoluta se tendrían en cuenta los cuatro mejores resultados obtenidos en las ocho pruebas del campeonato. El calendario de carreras también incluía, como siempre, las 500 millas de Indianápolis, en la que no solían participar todos los fabricantes europeos, pero ese año Enzo Ferrari decidió competir con un coche pilotado por Alberto Ascari, el 375 Indianápolis. Fue la primera y única participación oficial de la Casa de Maranello en esta célebre carrera norteamericana.

El año 1952 estuvo repleto de retos para Ferrari. Además de la victoria en Fórmula Uno, otro logro importante fue la victoria de la carrera Mille Miglia. Y, mientras tanto, las carreras de resistencia con los coches deportivos iban adquiriendo cada vez más importancia para vender coches a los equipos privados. Ese año, por ejemplo, Vittorio Marzotto con el 225 S consigue la primera victoria para Ferrari en Mónaco. En el Mundial de F1, la Scuderia Ferrari despliega sus fuerzas con un equipo formado por Alberto Ascari, Nino Farina y Piero Taruffi, a los que se suman en un par de ocasiones Gigi Villoresi y André Simon.

Para preparar las 500 Millas de Indianápolis a finales de mayo, Ascari tuvo que saltarse el GP de Berna (Suiza), que se disputó dos semanas antes y lo ganó Taruffi. Desafortunadamente, en Estados Unidos no tuvo suerte y se vio obligado a retirarse por un problema en un neumático. Con estos dos eventos, la temporada se presentaba complicada, pero, a partir de la tercera prueba, disputada en Spa-Francorchamps, ganó las seis carreras que quedan del Campeonato. Hazaña que repitió al año siguiente, conquistando su segundo título de Pilotos. Desde entonces, ningún italiano ha conseguido proclamarse Campeón del Mundo de la máxima categoría. El único que ha estado cerca de lograrlo fue otro milanés, Michele Alboreto, precisamente con Ferrari, en 1985.