Pasión

Para celebrar que, por segundo año consecutivo, Ferrari ha sido acreditada con el «Certificado de Igualdad Salarial», hemos activado una nueva iniciativa en las redes sociales. Cuatro parejas de empleados se divierten ante la cámara
Texto – Ross Brown

Lamentablemente, cuando se habla de igualdad en el trabajo, suele emplearse el tópico que son los robots, y no las personas, los que van a la par:

las máquinas trabajan en absoluta armonía, codo con codo, complementarias e iguales, sin que les afecten las desigualdades sociales y económicas a las que, con demasiada frecuencia, se enfrentan sus homólogos humanos.
Esta comparación no ha pasado desapercibida en Ferrari, donde la igualdad entre hombres y mujeres no es un tema trivial del que se hable de pasada tomando un café. Es un aspecto fundamental de la vida laboral corporativa, y Ferrari se esfuerza diariamente por hacerlo bien. Y, como ocurre con todas las cosas que merecen la pena, el éxito no se consigue de la noche a la mañana.

El año pasado, Ferrari fue la primera empresa italiana en recibir el "Certificado de Igualdad Salarial", lo que significa que los hombres y las mujeres que tienen las mismas cualificaciones y los mismos puestos en la empresa reciben exactamente el mismo salario. Y este fue el primer paso de un largo camino.

En aquella ocasión, Ferrari declaró: «Estamos orgullosos de recibir este certificado». «La igualdad de trato y de oportunidades no se refiere simplemente al principio fundamental de equidad. Es un pilar fundamental para captar, retener y desarrollar los mejores talentos, y así poder impulsar la innovación y el crecimiento de nuestra empresa a largo plazo».

La igualdad a través de la colaboración, el respeto y la confianza son un aspecto fundamental de la vida laboral en Ferrari

Obviamente, habría sido fácil dejar las cosas así. Un certificado, un reconocimiento mundial, un personal agradecido: Misión cumplida. Pero Ferrari nunca ha sido de dormirse en los laureles, así que el año 2020 fue tan solo el comienzo.

El certificado del año pasado llegó tras ocho meses de una exhaustiva auditoría realizada por la empresa internacional PwC, que utiliza una metodología reconocida por la Comisión Europea para llevar a cabo su trabajo. Este año, Ferrari ha duplicado sus esfuerzos para conseguir que su lugar de trabajo sea aún más inclusivo que hace doce meses, yendo más allá de la noción básica de igualdad salarial, para adentrarse en conceptos menos tangibles, pero igual de fundamentales, como el compañerismo, el respeto mutuo y, sobre todo, la confianza.
Estos esfuerzos han dado sus frutos este mes. La PwC ha examinado todas estas declaraciones y analizado en profundidad las diversas iniciativas que Ferrari ha emprendido en este último año. Crearon grupos de discusión y realizaron entrevistas a todos los niveles del personal de Ferrari, desde el presidente hasta la planta de producción, y el resultado final ha sido la ratificación del «Certificado de Igualdad Salarial», no solo en la planta de Italia, sino también en América del Norte.

Para una empresa cuyo ADN ganador se basa en captar, retener y desarrollar los mejores talentos disponibles, es toda una demostración de su acertada filosofía, que cree que el mérito de las personas, y no su género, es la manera de triunfar en la era moderna.

De izquierda a derecha: Paride Fabiani y Cecilia Tomasetti; Giulio Lapini y Sofia Chitto; Anna Maria Righini y Marco Mainolfi; Giovanni Nisi y Palmina Carparella

22 July, 2021