GTO
En los tiempos del GTO, en 1984, la Gestione Sportiva, con el entonces Director Técnico, Angelo Bellei, estaba directamente involucrada en el desarrollo, con un enfoque idéntico al actual. Bellei utilizó las investigaciones de Fórmula 1 tanto para el chasis, donde trabajó con Harvey Postlethwaite, como para el motor, con Nicola Materazzi. ‘Aplicamos pura tecnología de F1 a los dos componentes de este coche’, decía Postlethwaite, ‘y algunos principios a muchos componentes de la carrocería’. El GTO con motor V8 de 2.8 litros y 400 CV se diferenciaba de otros supercoches en que éste estaba diseñado para competir y no específicamente como un vehículo de carretera. Sin embargo, aunque la categoría Grupo B para la que fue planificado se suspendió, los 200 ejemplares de calle necesarios para su homologación eran tan hermosos a la vista y tan fascinantes de conducir que terminaron haciéndose 272 unidades, lo que convirtió inmediatamente al GTO en uno de los más grandes coches de carretera de la historia que han salido de Maranello.
El GTO marcó la utilización por vez primera en Ferrari de plástico composite, y era bastante más ligero que el 308 GTB en el que se basaba, a pesar de ser más largo y ancho, una característica que continúa en sus sucesores. El legendario diseñador de Pininfarina, Leonardo Fioravanti, añadió tres branquias a los laterales de la carrocería, exactamente en el mismo ángulo que las del 250 GTO de 1962. Simplemente las movieron hacia atrás, junto con el motor. Para Manzoni, además del reto que siempre ha supuesto diseñar la última serie especial, con el GTO se fue mucho más allá y comparte más cosas con el Enzo, y con el nuevo de la Serie Especial Limitada.
‘La diferencia principal, si comparamos este coche con los últimos, es la ausencia de flaps o spoilers aerodinámicos’, dice. ‘Todo está muy bien integrado en las formas, algo que también tiene que ver con nuestro enfoque actual. Incluso en un vehículo extremo como el Enzo, no existen los grandes spoilers del F40 ó del F50. Pero si nos ponemos es esos tiempos, por supuesto que era lo normal mostrar en las formas que se trataba de un coche extremo en la gama Ferrari. No podías ser demasiado discreto’.
Manzoni dice que el GTO es su favorito entre las series especiales. ‘Las proporciones son fantásticas. Puede que para los estándares actuales las llantas parezcan demasiado pequeñas, pero la totalidad del diseño tiene un equilibrio global’.