El motor

No te equivoques: el FF tiene el ADN de un auténtico Ferrari. No sólo es deportivo al límite, sino también confortable y fácil de conducir. Dispone de una mezcla de riqueza tecnológica que empieza por un V12 completamente nuevo, un motor GDI central delantero de 6.262 centímetros cúbicos con unas prestaciones y una respuesta sin precedentes en toda la gama de revoluciones: 660 CV a 8.000 rpm, una potencia específica de 105 CV/l y una relación peso-potencia de 2,7 kg/CV. El par también es sorprendente: 683 Nm a 6.000 rpm, con 500 Nm disponibles desde las 1.000 revoluciones hasta las 8.000 (lo que en la práctica significa a cualquier régimen), garantizando una flexibilidad. El FF tiene una velocidad máxima de 335 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en sólo 3,7 segundos.
Estas impresionantes cifras son el resultado de contar con soluciones técnicas vanguardistas, entre las que se incluyen la inyección directa de gasolina (GDI) a una elevada presión (200 bares) y un Control de Inyecciones Múltiples que garantiza la perfecta pulverización del combustible y una mezcla óptima de aire y gasolina hasta las 8.000 rpm. El FF también tiene la relación de compresión más alta de su segmento (12,3:1) y un sistema de válvulas que reduce las pérdidas de presión causadas por la acción de bombeo de los pistones. Se han empleado materiales de última generación para las juntas de los pistones y árbol de levas con el fin de minimizar la fricción. El FF tiene un sistema de control de la combustión que utiliza las corrientes de ionización, de forma que incrementa la potencia del motor a la vez que reduce tanto el consumo de combustible como las emisiones de CO2, hasta niveles inimaginables previamente en un vehículo de estas características.

Este impresionante resultado se consigue gracias a una serie de factores que afectan a todos los apartados del coche. Entre ellos se incluye la introducción del HELE (High Emotions-Low Emissions, Altas Emociones-Bajas Emisiones) y del sistema con Stop&Start, que para al motor en las detenciones cortas y vuelve a arrancarlo en sólo 230 milisegundos, así como de otros puntos: la palanca cambios optimizada, el control inteligente del ventilador del motor, el control constante de la capacidad de la bomba de combustible y el control electrónico del funcionamiento del compresor del aire acondicionado. Todas estas soluciones combinadas reducen el consumo de gasolina hasta sólo 15,4 litros por cada 100 kilómetros y las emisiones de CO2 a 360 g/km, un 25 por ciento menos que el anterior motor V12 de Ferrari.
La geometría del motor y los materiales han sido también desarrollados para armonizar los sonidos de admisión y escape, para resaltar el carácter extremadamente deportivo del coche sin perjudicar el confort acústico. El sonido del motor del FF es potente y seductor para los oídos del conductor y los pasajeros, porque el ruido de la admisión se canaliza desde las tapas del filtro hasta la cabina. La orquesta Ferrari que toca en este V12 nunca descuida una nota, independientemente de la velocidad o de las condiciones de funcionamiento. También se ha diseñado para garantizar que cualquiera que oiga llegar a un FF reconozca instantáneamente el sonido del Ferrari sin que éste ruido le moleste. No se trata de ruido; es música para el oído.