Aerodinámica
En Ferrari, el diseño de cada vehículo, la definición de las formas y de los volúmenes es el resultado de la integración entre aerodinámica y estilo. También en el 458 Italia, las exigencias técnicas resultantes del desarrollo aerodinámico se han reunido y transformado en elementos de diseño característicos. El diseño de Pininfarina se basa en una forma compacta y alargada, expresión de los conceptos de esencialidad, eficiencia y ligereza, en los cuales se inspira el diseño.
El frontal se caracteriza por una apertura individual aerodinámica, sobre la cual se encuentran dos tomas de aire laterales de los radiadores para la refrigeración de los líquidos del motor. La parte central dispone de secciones y perfiles estudiados para conducir el aire hacia los radiadores y el fondo plano, con el paso entre la parte baja del parachoques y el pilar que la divide en dos. Los dos deflectores anclados en la parte central incrementan la eficiencia o reducen la resistencia a una alta velocidad. En la parte alta trasera son claramente visibles las dos grandes salidas de aire de refrigeración de los radiadores "cambio" y "embrague", los grupos ópticos redondos de leds apoyados sobre los parachoques y el característico elemento pasante de unión, el nolder aerodinámico. En la parte baja, el tratamiento de los volúmenes laterales recuerda dos quillas, que constituyen el carenado de las ruedas, mientras que el tratamiento del volumen central suspendido actúa como carenado de los escapes de tres colines. Una marcada evocación al F40 que confiere un aspecto extremadamente deportivo. Según la tradición de los 8 cilindros deportivos Ferrari, el motor está a la vista en el interior de la luneta.
El trabajo técnico ha comenzado con el uso de técnicas CFD (Computational Fluid Dynamics), que permiten la optimización de la gestión y la interacción de los flujos internos, como también la racionalización del trabajo de experimentación desempeñado durante las sesiones en el túnel de viento "sobre cinta móvil", con modelos modulares a escala. En particular, la configuración seleccionada permite, por un lado, generar la eficiencia térmica correcta, por el otro, alcanzar valores de Cx (0,33) y Cz (0,36) que permiten alcanzar un valor de eficiencia aerodinámica igual a 1,09, con una carga vertical de 140 Kg a 200 km/h y 360 kg a la máxima velocidad.
La refrigeración del motor tiene lugar a través de amplias superficies radiantes con forma trapezoidal, colocadas de manera tal que reduzcan la resistencia y garanticen al mismo tiempo la generación de apoyo aerodinámico. La posición de los radiadores de refrigeración del aceite del cambio y del embrague ha sido elegida con el objetivo de alcanzar un efecto base bleed, soplado de aire en la estela del vehículo, para aumentar la presión de base y reducir por consiguiente la resistencia.
El fondo aloja las tomas de aire para la refrigeración del vano motor que utilizan las diferencias de presión para encanalar eficazmente los flujos, y su posición ha sido estudiada para aumentar el apoyo aerodinámico trasero. El difusor trasero cumple la función de optimizar la extracción del aire de la parte inferior del cuerpo del vehículo.